Las instituciones (que están formadas por personas y las personas por mentes que piensan, razonan o, al menos, eso sería lo deseable) suelen ser lentas a la hora de adaptarse a los cambios experimentados en la sociedad. Esto ha sido siempre así y así debe continuar por los siglos de los siglos…amén. El Comité de Bioética de España, dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, no iba a ser una excepción. Desea prohibir la gestación subrogada, no ya solo en España, sino también a nivel internacional. Como no me gusta, ¡fuera!. Claro que la posibilidad de que el Gobierno español pueda conseguir una resolución internacional que prohíba esta técnica de reproducción asistida en los países donde se permite no es baja…sino lo siguiente, como reza esta manida coletilla tan repetida en la actualidad.

Sin embargo, no todo está perdido. Aún hay un rayo de esperanza. A pesar de que la mayoría de los miembros de este Comité desee erradicar la gestación subrogada del mundo, también encontramos, dentro de sus filas, miembros que no son tan tajantes con las formas de procrear distintas de la “de toda la vida”, que gracias a los avances de la ciencia y la tecnología son perfectamente posibles en la actualidad.

Hay, pues, un sector dentro de este Comité que, por lo menos, acepta regular la gestación subrogada para que se pueda compaginar la satisfacción del deseo de las personas por tener hijos (que ellos califican de “noble decisión”) con  la garantía de  los derechos e intereses de  todas las partes implicadas, si bien no saben qué fórmula emplear en el contexto actual: para eso, para saber más y mejor, para no dejarse nada fuera, para no criticar por criticar porque algo no me gusta, hay que recurrir a expertos juristas que, al mismo tiempo, conozcan de primera mano todo lo concerniente a la gestación subrogada. De primera mano significa pasar un tiempo en los países donde la gestación subrogada es algo común y no una rareza, residir allí, pues, y seguir en persona todo el proceso, desde que llega una persona o pareja para solicitar información hasta que regresa a casa con su bebé, tan deseado.

UNIVERSAL SURROGACY está completamente de acuerdo con este sector más tolerante y moderado del CBE. No queremos la gestación subrogada a toda costa. No queremos graves menoscabos en la dignidad de nadie. Queremos una  gestación subrogada en la que se respeten escrupulosamente los derechos de las partes implicadas: los bebés, las mujeres gestantes (que deben decidir libremente qué hacer con su cuerpo), los padres comitentes y, en su caso, los donantes de gametos.

Y, desde luego, creemos que la experiencia de otros países donde la gestación subrogada se lleva practicando desde hace muchos años, como por ejemplo, Estados Unidos, sí nos puede ayudar, y mucho, a la hora de adaptar la legislación española vigente. Más difícil es adaptar mentalidades monolíticas, pero todo se andará.

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