El diccionario de la Real Academia Española define el término “reportaje” como un trabajo periodístico, cinematográfico, etc., de carácter informativo. Informar, a su vez, consiste en dar noticia de algo, enterar, en definitiva, contar qué es algo y cómo se realiza dando todos los puntos de vista posibles para que la audiencia, con todos los datos que se facilitan –datos veraces y comprobables- pueda formarse una opinión sobre un tema determinado. Informar no es opinar, ni abierta ni encubiertamente. Tal y como andan los medios de comunicación social en la actualidad, no nos sorprende en absoluto que una cadena de televisión busque captar audiencia a toda costa emitiendo un mal llamado “reportaje” (17 de enero), aunque sí nos llama un poco la atención que ese amarillismo maquillado de genuino interés por informar siga, al pie de la letra, el decálogo que memoriza con celo de novato todo aprendiz de paparazzi.

La gestación subrogada es un tema polémico. Gran parte de la controversia que suscita se sustenta en el desconocimiento que, a nivel general, existe sobre este procedimiento. Cuando la información no se da de forma completa, cuando se emite solamente lo que interesa para encaminar a la audiencia hacia una dirección determinada de opinión, eso no es informar. ¿Son periodistas los que trabajan en esta cadena o pastores?en el punto de mira Los auténticos profesionales del periodismo, a la hora de realizar un reportaje, intentan ofrecer un producto lo más neutral posible, tocando todos los puntos de vistas, matices, pros y contras: todas las caras de la misma moneda. Por el contrario, los pastores de la información buscan conducir y encerrar a su rebaño en el aprisco cercado de su propia opinión. El buen periodista, cuando informa y no escribe artículos de opinión, no existe, es invisible. Se limita a descubrirnos una realidad, sin intervenir; el trabajo de formar una opinión reside en nosotros, en nuestra propia cabeza, con los datos (completos) que nos da.

Así pues, para conocer realmente el tema de la gestación subrogada (utilizar el término “vientre de alquiler” es ya una manera peyorativa de referirse a esta técnica de reproducción humana asistida, aunque sea la más conocida a nivel popular) lo mejor y más seguro es acudir a quienes sí ofrecen información clara y auténtica sobre el tema.

En UNIVERSAL SURROGACY trabajamos con ahínco para dar a conocer a la sociedad –una sociedad a la que presuponemos moderna y democrática- que hay otras maneras de formar una familia diferentes a lo que conocemos de toda la vida, sin que por alejarse del modelo tradicional haya que juzgarlas como negativas o menos válidas.

 

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