Actualmente se ha superado la idea de que la concepción solo podía producirse en el seno  materno  y  mediante  la  relación  sexual  de  un  hombre  y  una  mujer. Estamos inmersos en otra  realidad: la de la utilización de  técnicas  de  reproducción asistida.

La  concepción  es  un  proceso muy  complejo y se tienen que desarrollar con regularidad muchas circunstancias para que se produzca un embarazo.  No es, por tanto, sorprendente que un elevado porcentaje  de personas que  desean  tener  hijos  tengan dificultad para ello. Diversos  factores  que se asocian con  los  cambios  socioculturales han hecho que aumente la infertilidad; por ejemplo, el estilo de vida acompañado de situaciones de estrés de las personas, el aumento de las enfermedades de transmisión sexual o el efecto secundario de los anticonceptivos.

Por fortuna contamos con una serie de técnicas cuyo objetivo es facilitar y obtener el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide. Son las técnicas de reproducción asistida, entre las cuales se encuentra la GESTACIÓN SUBROGADA O GESTACIÓN POR SUSTITUCIÓN.

Las técnicas de reproducción humana son todos aquellos medios por los cuales el hombre interviene artificialmente en el acto de la procreación. Entre estas técnicas hay dos grandes grupos: las que se basan en la inseminación  artificial  y  las  que  se  realizan  a  partir  de  la  fecundación extracorpórea o in vitro.

La inseminación artificial es la intervención médica mediante la cual se introduce el semen en el organismo femenino, no a través del acto sexual normal,  sino  de  manera  artificial, con el fin de  producir  la  fecundación.  En la inseminación artificial homóloga se utiliza el semen de la pareja, mientras que en la inseminación artificial heteróloga se recurre a un donante, es decir, un dador no vinculado a la mujer receptora.

La fecundación extracorpórea o in vitro es el conjunto de intervenciones médicas que van desde la obtención del óvulo y el esperma, hasta la implantación del óvulo fecundado en el útero propio o adoptivo para el ulterior desarrollo del mismo, pasando por la fecundación y primer desarrollo de la célula germinal fuera del seno materno.

Las técnicas de reproducción asistida típicas incluyen:

–  Fertilización in vitro y transferencia de embriones (FIV-ET): el  semen,  que  se  obtiene  por  la  masturbación,  manual  o mecánica  o  mediante  un  preservativo  adaptado,  se  coloca  con  los  óvulos obtenidos mediante aspiración, en una plaqueta especial que permanece en una incubadora  durante  48  horas  hasta  lograr  la  fertilización;  producida  ésta  se transfieren algunos embriones a la madre.

– Transferencia intratubárica de gametos: consiste  en  colocar  en  cada  una  de  las  trompas  dos óvulos,  también extraídos  mediante  laparoscopia  y  espermatozoides, para  que  fecunden  a aquellos en las propias trompas, es decir, en el ámbito en que normalmente se produce la fecundación. En  estos  casos  la  fecundación  puede  también  lograrse  con  semen  de la pareja de la mujer receptora o de un donante. Asimismo, la implantación puede hacerse en el vientre de la persona cuyo óvulo se fecunda, o en el de otra mujer (mujer gestante).

– Gestación subrogada: un embrión creado por la voluntad procreacional de una persona sola o pareja (utilizando sus propios gametos o procediendo estos de donantes) es implantado en el útero de otra mujer (la gestante, sin ninguna vinculación genética con el futuro bebé) que lleva a cabo el embarazo y da a luz el hijo en beneficio de la persona o personas contratantes.

En UNIVERSAL SURROGACY creemos que desde que es concebido un ser humano, conteniendo ya su propio código genético distinto al de sus padres, no  estamos  en  presencia  de  “algo”  sino  de “alguien”, que  ya merece  el  respeto  de  su  dignidad  humana.  El  verdadero  salto  de  la  “no personalidad” a la “personalidad” lo da la concepción, en que se pasa de la “nada” al  “ser”  y  no  es  relevante  que esta concepción sea corpórea  o extracorpórea  o  la  etapa evolutiva  del  embrión. Así pues, desde la concepción existe ontológica, ética y jurídicamente la persona humana, sea  micro  o  macroscópica,  tenga  potencialidad a la unidad  o  a  la  pluralidad (gemelos)  y  sea  concebido  el  embrión  en  un  laboratorio  o  en  el  cuerpo  de  la mujer.

 

Share This