El concepto “heteronormatividad” lo utilizó por vez primera en 1991 Michael Warner (crítico literario y teórico social), que la definió  como el conjunto de las relaciones de poder por medio del cual la sexualidad se normaliza y se reglamenta en nuestra cultura y las relaciones heterosexuales idealizadas se institucionalizan y se equiparan con lo que significa ser humano. Es decir, la heteronormatividad es el régimen social y cultural que impone que la heterosexualidad sea la única sexualidad ‘normal’, natural y aceptada.

Con frecuencia oímos comentar a personas que no aprueban el recurso a la gestación subrogada, que las familias que se salen de la heteronorma y que, como muchas otras, desean tener hijos, tienen la posibilidad de la adopción. Sin embargo, y lo sabemos por experiencia, esto no es así en todos los países ni para todos los tramos de edad de los niños y niñas. Además, el sistema de adopción suele  alargarse mucho, y no siempre es seguro, porque, por ejemplo, pueden romperse los pactos establecidos entre los estados aun estando en marcha el proceso. Una pareja de mujeres lesbianas, o una mujer sola, puede recurrir al sistema de óvulos fecundados. Sin embargo, las parejas de hombres o los hombres solos no tienen esta posibilidad. La gestación subrogada abre, pues, otra vía a las personas que  tienen  cerradas  las  puertas  de  la  gestación  asistida  o a las personas que  tienen limitados los requisitos para la adopción.

Otra idea que desde UNIVERSAL SURROGACY tratamos de erradicar, por no ser cierta, es que la gestación subrogada es un recurso para que los homosexuales puedan ser padres. Es verdad que las personas que más han aparecido públicamente en los medios son sobre todo parejas homosexuales u hombres solos muy conocidos, pero la realidad nos muestra que la mayoría de las personas que deciden tener hijos mediante esta técnica de reproducción asistida son personas o parejas heterosexuales. En UNIVERSAL SURROGACY podemos corroborar dichas conclusiones, siendo también la mayor parte de los clientes que acuden a nuestras oficinas personas heterosexuales.

Así pues, las personas que critican la gestación subrogada y que apuntan a la adopción como alternativa, no están teniendo en cuenta que el sistema de adopción en vigor no responde a los nuevos modelos de familia, a las realidades  que  se  salen de  la heteronorma. Reiteramos que es muy  largo, se establecen requisitos que no se les exigen a los demás padres y madres (empezando por el examen psicosocial), las adopciones internacionales no suelen ser siempre seguras y se suele tener que depositar mucho dinero a lo largo del proceso, entre otros factores (el tema del dinero se critica con dureza cuando se  trata de un contrato de gestación subrogada, pero se “pasa por alto” en lo tocante a las adopciones y no se habla de mercantilización).

Como el actual sistema de adopción no es una opción válida para todas las personas que quieren ser padres y madres, es completamente lógico que haya muchas personas que recurran a la gestación subrogada en los países donde se acepta y cuenta con todas las garantías.

Share This